Aviso

 

Hace dos mil años Aristóteles decía que la única verdad es la realidad: Nicolás Maduro, actual presidente venezolano y candidato a la reelección, se impuso en los comicios de este domingo frente al candidato de una coalición de derecha y ultraderecha, Edmundo González, apadrinado por la inhabilitada María Corina Machado.

Las elecciones en la República Bolivariana de Venezuela se llevaron a cabo luego de 25 años de hegemonía bolivariana. Su resultado condiciona el futuro de la región latinoamericana y caribeña en lo que respecta a su integración, y al mismo tiempo acelerará o retrasará el movimiento irreversible hacia la multipolaridad planteada por los BRICS+ como expresión del Sur Global.

 

Rabia y frustraciones se combinan entre las élites dirigentes de Occidente al conocer un reciente informe del Banco Mundial (BM) el cual revela que los ingresos de Rusia crecieron más que el de las naciones que sancionaron a Moscú.

Durante 2023 la economía de la nación euroasiática registró un crecimiento de 3,6 % del Producto Interno Bruto (PIB) y del 10,9 % nominal por lo que el BM anunció a principios de  julio que cambió la categoría del país, de renta media alta a renta alta.

Lo que menos podían imaginar Estados Unidos y sus aliados occidentales era que después de haberle impuesto a Rusia una guerra híbrida con más de 20 000 medidas coercitivas, cuya finalidad consistía en destruir la economía y el gobierno, Moscú lejos de fenecer se ha levantado como un gigante. 

 

En su codicia por extender los negocios e incrementar las rentabilidades privadas, los neoliberales, libertarios anarco-capitalistas, empresarios oligárquicos y sus gobiernos en América Latina, no solo atacan a los impuestos (https://t.ly/kBHLZ) sino que han llegado a concebir que los derechos laborales y sociales son un estorbo a la “libertad económica” y los trabajadores que luchan por defenderlos son sus verdaderos “enemigos” de clase. La historia del capitalismo y de la región contradice sus conceptos.

 

La creencia generalizada de que el crecimiento económico resolverá el problema de la pobreza en el mundo es errónea y peligrosa. Olivier De Schutter, experto independiente de las Naciones Unidas, confronta seudo verdades de la teoría económica hegemónica y se distancia de la retórica prosistema del crecimiento que predomina en ciertos organismos internacionales.

Para el jurista belga que desde 2020 se desempeña como Relator Especial (asesor independiente externo) sobre la Extrema Pobreza y Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Dicha concepción empuja a la civilización al borde del colapso climático y crea una pequeña élite de una fortuna casi incalculable. Como contrapartida, 670 millones de personas (el 8,4 % de la población mundial) viven por debajo del umbral internacional de pobreza, fijado en 2,15 dólares al día. En su informe-alegato-propuesta Erradicar la pobreza más allá del crecimiento, difundido la primera semana de julio, De Schutter argumenta que “los gobiernos deben acabar con la peligrosa fijación con el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) como la vía para erradicar la pobreza, ya que la misma es errónea y lleva al mundo por un camino peligroso” 

Israel ya no se esconde: quiere una limpieza étnica en Gaza - El Orden  Mundial - EOM 

Era adolescente cuando escuché de Israel en El Taller de Norma Suarez, en Uruguay. La animadora del programa, Norma, fue invitada a visitar Israel y describe su experiencia. Personas vinculadas a la televisión, prensa, radio, eran invitadas por Israel, en particular si tenían raíces judías. “Experimentar Israel” desarrolla vínculos entre Israel y la diáspora judía del mundo, proveyendo a Israel de inmigrantes para crecer. Era también propaganda. El programa de Norma, popular entre las mujeres, hablaba de modas y periodismo. A su regreso de Israel, Norma era solo elogios: el país florecía en el desierto como un jardín, quizás comparable con el Edén mismo. Israel nace el 24 de mayo de 1948 por resolución de la ONU del año anterior. Ese año dos tercios de su población era árabe y dueña del 90% de la tierra; la población judía era un tercio y dueña del 7% de la tierra. Norma viaja probablemente en 1969, para entonces Israel tenía 21 años. (1)