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Resultado de imagen para Nuevas FARC, misma revolución Por: L Alberto Rodríguez

No faltaron las aves de mal agüero que apostaban que el proceso de paz en Colombia fracasaría, cuando éste se anunció públicamente en el 2012. Es cierto que no les faltaban razones para pensar así, ya que las FARC venían de tres procesos fallidos de pacificación donde habían sufrido consecuencias fatales, con cientos de revolucionarios asesinados y tantos más presos políticos, muchos de los cuales aún esperan fecha de amnistía. Pero los diálogos terminaron y la guerrilla dejó las armas para integrarse a la vida política abierta bajo el nombre Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. O sea que la paz, ha sido. O al menos, el fin de la guerra.

“En una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera” – ese apotegma que brilla en la Carta de despedida del Ché a Fidel no habla de glorificación al heroismo. Nos dice que cualquier revolución que intente la superación de la sociedad clasista estará condenada a muerte por las clases que sostienen el sistema. Y no importa si la toma del poder político se ha dado mediante la lucha armada contra la clase burguesa que detenta el capital y explota de manera inmisericorde a la clase trabajadora, al pueblo, a la masa, a la mayoría popular o si se ha dado mediante la lucha política a la que da

En su obra la Riqueza de las Naciones, el primer libro de la economía moderna, el economista escocés Adam Smith, explica la teoría del valor-dinero y la resume así: “El trabajo es pues la medida efectiva del valor intercambiable de toda mercancía”.

Desde entonces, para los economistas  de la modernidad, el valor de una mercancía está determinado por la cantidad de trabajo humano socialmente necesario para su producción. Y aunque el precio de venta de una mercancía y ese valor no coinciden siempre, por la influencia de la Ley de oferta y demanda, por lo general y como promedio se acercan.

A mi hermano el batallador de años, Carlos Ramos (CNPA)

1. Recuerdo que Marx usó siempre como tesis central que el proletariado de la gran industria sería la vanguardia de las revoluciones que acabarían con la sociedad capitalista destruyendo la explotación burguesa. Que los campesinos serían los principales aliados de los obreros en la revolución, pero a pesar de su enorme pobreza, aún pensaban en la propiedad privada de la tierra; contrario a los obreros de la industria que –por su mismo trabajo- son esencialmente colectivistas. 150 años después el sistema capitalista ha continuado demostrando su solidez, la clase obrera fue

macrismo

Por Atilio A. Boron

Luego de las PASO ha ganado fuerza una discusión sobre lo que es y lo que representa el macrismo. En buena hora, porque sin conocer al adversario es imposible derrotarlo. Y, por añadidura, lo mismo acontecerá si quien pretende oponerse a sus designios y desea enfrentarlo no se conoce a sí mismo. Pero ahora nos interesa más internarnos en lo primero que en lo segundo, tarea que dejaremos para una próxima ocasión.